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viernes, 6 de febrero de 2009

Sobre El Locochón,sus formas de proveer y sus consecuencias a largo y corto plazo


El 29 de mayo cumpliré ya 5 años de ser un fumador... fumador en cadena, fumador patológico, fumador insensato... llámenlo como quieran. Ha pasado tanto tiempo que ya ni siquiera se definir mi conducta.

Solía creer que no me iba a afectar tanto.. a pesar de que una de las personas más importantes de mi vida había pasado ya por los maltratos de la quimioterapia a causa de la nicotina principalmente. Nunca me importaron los comentarios ajenos, simplemente he seguido haciéndolo, y a veces noto que lo hago cada vez con más esmero. No hay nada como saborear el asqueroso tabaco, lleno de su inmundicie y su veneno... bueno la verdad si hay algo mejor, y eso es el sabor del tabaco combinado con el alcohol.

Empecé a beber desde los 12 años, pues mis padres consideraron más sensato enseñarme a beber antes de aprenderlo en las calles. Y yo se los agradesco, pues de no ser así hoy estaría tirado en la calle sin alimento y sin vivienda, prostituyéndome por una pacha de guaro. Pero cada vez más siento que sucumbo ante las tentaciones del alcohol, ante el espíritu del vino, ante las enseñanzas del cacique... y creo que las instrucciones de mis padres sirvieron solo para retardar la inevitable verdad: estoy cayendo en lo que un hato de borrachos y yo llamamos la vida locohona.

¿Qué es esto? Inexplicable concepto. La verdad es que quien haya experimentado lo locohón sabe perfectamente de lo que hablo, y probablemente siente lo mismo que yo. Ser locochón es sentir que uno es parte de algo de lo que la gente "normal" se abstiene ignorántemente, pues es lo mejor que existe. Ser locohón es saber que cuando el dinero es escazo El Locohón va a proveer con matices que de otra forma nunca en la vida se darían. Ser locohón es olvidarse de todo y todos los que no pertenecen a este movimiento durante escasas horas de destrucción a base de alcohol, tabaco, psicodélicos, rock progresivo y grunge, y demás remedios para la tristeza... tristeza a la cual volvemos luego de una innecesaria resaca que atenta siempre con nuestro estilo de vida. Ser locohón es abrazar a la persona más proxima a uno y cantar desgalilladamente cuando escuchamos a Bunbury gritar AVALANCHA. Ser locohón es estar en Puerto Viejo, bajo el efecto de los ácidos, hablando un fluido inglés con europeos que se convierten instantáneamente en hermanos, en nacionales, en víctimas del Locochón. Ser locohón es gritar a los cuatro vientos cuando amas a alguien, seas o no el indicado para hacerlo.

Pero ante todo, ser locohón es pasarse de los límites impuestos por nuestra tan grotesca realidad. Sabemos que existe el límite, pero no nos intimida pasarlo, porque creemos ser dueños de nuestra realidad, arquitectos de lo virtual e intangible, cuando somos simples esbirros de los continum espacio-tiempo y malestar-bienestar... nunca podemos dominarlo por más que lo intentemos, y esto tiende a mordernos sádicamente el culo.

...En menos de 2 meses, he perdido muchas cosas. Unas buenas, otras malas, pero mias al fin. Mi vida no podrá volver a ser la de meses atrás. Y si bien El Locohón siempre esta ahí para extenderme sus brazos y mecerme cual madre meciendo a su recién nacido cachorro, este fue quien hizo todo...

A pesar de eso, no me pienso alejar de su nido, pues su nido tiende a ser todo para mí cuando más lo necesito.

Hoy fumo cada vez con más esmero, mientras escribo esto junto a una botella de whisky y dos latas vacías de cerveza. He decidido pasar por cinco años más de suicidio asistido si esto significa poder jugar con la realidad de vez en cuando. Si me muerde sádicamente, sabré amortiguar el dolor, pues estoy preparado.

Ser locohón es saber que uno odia al Locochón... pero amarlo incondicionalmente. Todos quienes hayan pasado por esto, saben perfectamente como me siento al respecto. Y la verdad es que amo ser el bastardo, fumador en cadena, alcohólico empedernido, cantante de bañera, piedrero en potencia, romántico estúpido y homicida-suicida que soy.

Besa a tu madre y déjate caer

2 comentarios:

  1. "...estoy cayendo en lo que un hato de borrachos y yo llamamos la vida locohona."
    _Doctor Papanatas.


    Aquí yace el último aposento,
    al haber puesto pie en estas granjas no existe marcha atrás...
    su fruto infesto
    lo llevaremos asido a las líneas de nuestras manos
    y sus semillas hemos de escupir
    desde las cuencas vacías de nuestros ojos.
    Hemos caído, es cierto,
    pero que bello el color de aquellos atardeceres,
    aquellos que se pintan bajo ese, nuestro cielo,
    ultrajado entre los sudores de la plétora.
    Pero que hermoso es el sabor del vicio,
    esta aberración que asida a nuestro pecho nos pide más y más...
    y con noble y cordial gesto complacemos.
    Abrazamos la vid, nos asimos al humo del tabaco...
    e incluso acariciamos más allá las cosas menos puras.
    Y al final de la noche
    más no queda que beber nuestras agrias lágrimas,
    semillas de ese fruto,
    infesto y asido a las líneas de nuestras manos,
    que colectamos nuevamente en una copa
    para brindar por el día amanecido.
    Hemos caído es cierto,
    pero que dulce puede ser el sabor de la muerte.

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  2. Estoy completamente de acuerdo, queridos chicos. "Ser locohón es saber que uno odia al Locochón... pero amarlo incondicionalmente." Sip Tillor... tiene tanta razon que DUELE. Y el comentario de Ariel me limpio.
    Oh el locochon...

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