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domingo, 1 de febrero de 2009

Sobre la extensión fálica llamada "automóvil"...


Nunca la frase extensión fálica tuvo mayor significado que con la incursión del automóvil al entorno juvenil de esta década. Y si, con esto me refiero a que la necesidad de satisfacer la falta de un verdadero falo en los jovencillos (OJO, falo en el sentido psicoanalítico, no hablo de penes en concreto) se hace más alarmante con los automóviles.

La situación es la siguiente: hace poco estuve en una conversación con un tipo que posee un carro deportivo bastante sexy a decir verdad. Entonces conversábamos sobre la gran suma de dinero que va a valer ese auto en unos años después de que le hiciera unas modificaciones... Yo en realidad no se ni una hostia de autos (mi extensión fálica sería la guitarra DE NECESITAR UNA), así que yo simplemente asentía con la cabeza a todo lo que él me decía, pues para no hacerlo quedar mal.

En fin, dentro de todo lo que el tipo mencionó, me llamó la atención que le iba a meter una carajada extraña a los palos que sostienen la compuerta de la cajuela (que difícil usar lenguaje de automóviles...), la cual posee como 30 cm. de ancho y 1 m. de largo porque es un auto deportivo, y el tipo ni siquiera la usa. Entonces me dejé preguntar:

-Viejo... ¿para que putas le va a meter eso si usted ni siquiera usa la cajuela?

Y el repondió: -La verdad... es solo para que este bonito...

...pues meterle ese "extra" le iban a salir como en 100,000 colones... PUTA! CIEN MIL COLONES! Con esa cantidad de dinero me alcoholizo por una quincena entera, o lo invierto en algo como comprar un pedal de efectos para la guitarra (pues no lo haría para que se vea bonita sino para que suene como se debe). Pero gastar tanta cantidad de dinero en una cosa sin sentido para algo que básicamente no se usa y que definitivamente nadie lo va a notar pues... deja mucho que desear en cuanto al futuro de esta Costa Rica.

Para contribuir a mi criterio sobre la extensión fálica que es el automóvil, las habilidades de comunicación inter-sexual de esta persona son verdaderamente deficientes, y más de una vez se ha dejado decir que el propósito secundario (aunque yo considero que es el primero) de su elección de automóvil es el de "alzarse wilas"... sin embargo, en lo que llevo de conocerle esto no ha funcionado, y no va a funcionar a menos de que se consiga a una verdadera crackwhore caza fortunas de los estratos más bajos de la sociedad, y cada vez hay menos de esas (o es mas peligroso ser relacionado con ellas... es decir, ¿quién quiere ser amigo de una crackwhore? mucho menos amante...). Ya cada vez la premisa de Daddy Yankee sobre las tipas culo de gas se hace más y más incierta y lejana.

Ahora bien, hay extensiones fálicas para todo, desde automóviles y guitarras hasta celulares y penes en concreto. Lo que sucede y la crítica que intento enmarcar en este post es que cada vez más las personas tienden a enorgullecerse más y sentir que valen como individuos, no por sus virtudes, ni por sus aptitudes, ni por sus destrezas, sino por cuanto dinero paguen por algún artilugio que verdaderamente está más que sobrado en la escaza vida del ser humano, y simplemente me desquito con el automóvil porque es de las cosas más caras que se puedan comprar (en especial si el auto es deportivo).

No considero un problema comprar un automóvil por la facilidad que este implica a la hora de transportarse a lugares lejanos, ni tampoco el hecho de usar una guitarra para plasmar las ideas musicales que uno posea y que probablemente lo llenen como ser humano, ni mucho menos el hecho de poseer un miebro reproductor monstruoso con el que se sabe que se podrá tener mayor oportunidad de garchar en una noche cualquiera de sábado con una persona cualquiera... pero postrar nuestra necesidad de aceptación y nuestro individualismo en un objeto tan banal es simplemente asqueroso... y es un intento bastardo de ocultar la falta de verdadero talento (o empeño de conseguir uno) que tienen muchas personas.

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